UNA MUÑECA DE UN MILLÓN DE DÓLARES

Publicado: 24/10/2014 00:00

“UNA MUÑECA DE UN MILLÓN DE DÓLARES”
 

Sin lugar a dudas, la estrella de la subasta de Arte contemporáneo

y Posguerra en Christies del 16 y 17 de Octubre pasado, fue 

el retrato de “Barbie, retrato de Billy Boy“ que de un

estimado promedio de u$s 450.000, duplicó largamente la cifra

cuando se vendió en u$s1.150.000, en un contexto donde la

mayor cantidad de obras ofrecidas se vendieron no lejos de sus

bases.

 

Esto no es nuevo, desde los años 60, el fenómeno que en gran

medida se inició con Warhol y los retratos de estrellas como Liz

Taylor, Marilyn Monroe y Elvis Presley, políticos como Mao Tsé

Tung y hasta una marca comercial  como la etiqueta de la lata

de sopas Campbell, se reprodujeron a manos de Warhol y

su obra gráfica,  imprimiéndole un tono irónico a sus

creaciones.

 

En el caso de las superestrella de las muñecas, cuenta la

casa rematadora que todo comenzó cuando Warhol, le contó

a su amigo, el famoso decorador Billie Boy, su intención de

retratarlo y él le contesto :“ Si quieres pintarme, pinta a Barbie,

porque Barbie “c ést moi”.

 

A Warhol le vino como anillo al dedo el pedido, ya que

la autentica raíz conceptual del Pop era burlarse de una

sociedad que por entonces escondía detrás de la libertad

consumista, mucha frivolidad y un pensamiento rígido y

superficial.

 

Realizado con un cánon muy distinto a los habituales de la

producción, esta Barbie redondeó, al decir del mismo Billy

Boy,”el mensaje más contundente de Andy : un objeto fabricado

en serie con un rostro humano, pero glamoroso y que no

pretende ser lo que no es”.

 

En la eterna polaridad que plantea el mercado del arte, suele

ocurrir que una obra creada con intención de denunciar las

debilidades del sistema termina siendo absorbida por el mismo

establishment al que pretende “desenmascarar”.

 

Fernando Esperon