POLARIDAD Y TRANSFORMACIÓN EN UN AÑO INTENSO

A nivel global, el 2012 fue mejor para el mercado del arte
que para otros, en lo que a subastas se refiere,
al menos si tomamos como referencia las subastas de
Arte Moderno y de Posguerra en Christies, y las de Sothebys
y Phillips de Pury , tres subastadoras más importantes.
A la decepción que los operadores tuvieron
con la subasta de Impresionistas y Modernos , siguieron
impresionantes records en las de arte contemporáneo,
con un total que ronda los U$S 800 millones, sumando las
dos subastadoras, con obras de Mark Rothko, Jackson Pollock,
Willhem de Kooning y Francis Bacon en Sothebys,y a pocas cuadras
en la” Subasta de Arte Contemporáneo y Posguerra”de Christies,
Andy Warhol Franz Kline Jeff Koons, Roy Lichenstein y
Jean Michel Basquiat.
La pintura de la llamada escuela de Nueva York fue la estrella
este año, junto con un récord puntual marcado por “El Grito” ,
la obra del expresionista Noruego Edward Munch, que remontó
por mucho su estimado de 80 millones llegando a los 120.
Esta versión al pastel, la única que seguía en manos de un particular
de las cuatro existentes, y fue vendida por Petter Olsen,
mientras que las otras tres pertenecen a museos.
El comprador es un magnate de las finanzas indicado por
la revista Forbes como uno de los hombres más ricos del
mundo.
Como récord de precio de un artista vivo “Abstraktes Bild”,
la obra de Gerhard Ritcher por el que un comprador que logró
mantener el anonimato pagó 34 millones de dólares, hizo que
su dueño anterior, el famosísimo guitarrista Eric Clapton,
lograra una inversión más que rentable, ya que
había pagado por ella sólo tres millones de dólares en 2001.
En subastas online, el Top Price fue para “ October on Cape Cod”,
una de las muy pocas obras de Edward Hopper que existen en
el mercado fuera de los museos, y que fue vendida por la casa
Christie’s, en la subasta de Internet de Noviembre por
u$s 9,6 millones.
En el ámbito local, las subastas tuvieron una merma en la
facturación total respecto del año anterior, aunque la causa
no tiene que ver con la confianza de los inversores en el arte,
sino en una situación tangencial, como son las restricciones
cambiarias, que produjeron en principio una retracción en
el mercado, seguido de un repunte hacia el final del año ,con
algunos precios importantes en operaciones puntuales.
Rescatamos el sostenido y creciente interés de los nuevos
compradores que se acercan, sin prisa y sin pausa, y de la
diversidad de gustos de los mismos , que se inclinan por
más cantidad de artistas en diversas técnicas y soportes.
Para cada vez más gente, el arte es una opción atractiva y
Rentable por encima de los vaivenes económicos.
Fernando Esperón
