LAS OTRAS SUBASTADORAS

Publicado: 24/08/2014 00:00

 

 

LAS "OTRAS" SUBASTADORAS

 

Por lo general, el pulso del mercado del arte a escala global se mide, en los medios de prensa, con la
vara de los precios que se obtienen en las dos grandes subastadoras.

Sin embargo, no son los únicos, y algunos de sus competidores ocupan cada vez más espacios.
Operando desde sus principales salas de ventas en Londres, Nueva York, San Francisco, Hong Kong
y Los Ángeles, la casa Bonhams lleva a cabo alrededor de 400 ventas anuales a través de sus
sesenta departamentos especializados.

En 2009 Bonhams anunció que había tomado el liderazgo en diez áreas clave en el Reino Unido por
primera vez, incluyendo antigüedades, armas y armadura, relojes, automóviles de turismo, cerámica
europeay arte japonés,y ya comienza a alcanzar récords absolutos en pintura.

Artcurial, en Francia, en su origen era una librería-galería especializada en ediciones de arte,
hasta que en 2001 se convirtió en una casa de subastas. Algunos de los nombres más conocidos
delas ventas de arte en Francia decidieron unir sus fuerzas para hacer frente a la “invasión”
anglosajona, que acababa de desembarcar en Francia bajo los prestigiosos nombres de Christie’s
y Sotheby’s y de paso poner al alcance de la mano de un amplio público el tema de las subastas
desde el Hotel Dassault.

Desde la subastadora gala, aseguran que las obras están al alcance de cualquiera, ya que las
ventas más sencillas comienzan a partir de 80 euros. Pero la subastadora más reconocida en
esta parte del globo, por los récords conseguidos para artistas latinoamericanos, especialmente
brasileros, es Phillips de Pury, fundada en Londres en 1796 por Harry Phillips, ex jefe
administrativo de James Christie.

Durante su primer año de actividad, Phillips realizó doce subastas exitosas y pronto el
negocio estaba 
sosteniendo las ventas de algunos de los más destacados coleccionistas de la
época como María Antonieta, Beau Brummel y Napoleón Bonaparte.

Para ganar negocios, Phillips combinó visión comercial con creatividad. Después de fusiones
y ramificaciones que transformaron el nombre de Phillips & Son al de Phillips De Pury, hubo
un tiempo en que perteneció a Bernard Arnault, dueño de Louis Vuitton, hasta que en octubre
de 2008 Mercury Group, entró como socio mayoritario permitiendo una mayor expansión de la
compañía, y con ella la apertura de su emblemática sede en 450 Park Avenue, en Nueva York.

En enero de 2013, la compañía comenzó otro nuevo capítulo, volviendo a llamarse Phillips,
después de que Simon de Pury partió como presidente y Mercury Group asumió la propiedad
total de la compañía.


Fernando Esperon