LA PARADOJA DE UN MERCADO PERFECTO

Publicado: 20/11/2012 00:00

LA PARADOJA DE UN MERCADO PERFECTO

Jackson Pollock


El fragor electoral y las inundaciones que precedieron este año

a las subastas de otoño en Nueva York no pudieron - sin embargo -

detener la pujanza de un mercado que sigue contradiciendo

los índices de crisis y recesión que circulan en los circuitos

económicos y financieros.


Y aunque las subastas de “Arte Moderno e Impresionista”

decepcionaron a los operadores, (un tercio de las obras no se

vendió y sólo dos obras de Picasso y Monet llegaron a los

U$S 40.000.000.-) las de Arte Contemporáneo lograron trocar

en euforia el desánimo de las anteriores.


Como en las mejores épocas, y con un total que ronda los

U$S 800 millones sumando las dos subastadoras, el tope
llegó en Sotheby’s, de la mano de dos mascarones de proa

de las ventas en remate, Mark Rothko con “Red & Blue N°1”,

que hizo bajar el martillo con la ofeta de U$S 75.000.000,  

para una obra de 290 x 170 cms y Jackson Pollock con

“Número 4”, de 76,5 x 73,5cms, que llegó a los U$S 40.402.000 .-
En una franja menos opulenta, “Abstraction” de Willem

de Kooning, de 60x80 cms, alcanzó los U$S 19.000.000.

Y mas allá de los abstractos, el controvertido artista Irlandés

Francis Bacon alcanzó los U$S 29 .000.000.-


A poca distancia de ahí, en la ”Subasta de Arte Contemporáneo

y Posguerra” de Christie’s, el precio Top, fue para “Estatua de la libertad”

de Andy Warhol , en U$S 43.762.500 .-. Muy cerca,“S/T” de Franz Kline

200 x 270 cms, se vendió en U$S 40.402.500.- cuadruplicando

el precio de sus últimas subastas. “Tulipes” de Jeff Koons, U$S 33.682.500.,

“ Desnudo con camisa Roja “, de Roy Lichenstein en U$S 28.082.500.-,

Y finalmente,”S/T” de Jean Michel Basquiat, en U$S 26.402.500.-

 

Estas son algunas de las cifras que se manejaron esta semana, y

que sigue habilitando al arte como una inversión donde la intuición

y el desarrollo de la percepción no están ausentes, lo que siempre

puede verse en la brecha que existe entre obras del mismo artista

con similares características pero que tienen suerte opuesta a

la hora de enfrentar al público comprador.
La diferencia está en lo que trasmiten cuando se las contempla,

mucho mas allá de la especulación financiera.


No puedo dejar de recordar la respuesta de una muy reconocida

operadora de una galeria internacional, de gran experiencia

en salas de subasta Neoyorkinas, quién -al comentar este fenómeno-

me dió su explicación de por qué una obra duplicaba su valor

mientras el lote siguiente , del mismo artista, técnica ,medida

y época no producia ofertas, me sonrió y me dijo, refiriéndose

a la que se había vendido:“ Es que es bella, muy bella, llega al alma “…

 

 Fernando Esperón