LA PARADOJA DE UN MERCADO PERFECTO

El fragor electoral y las inundaciones que precedieron este año
a las subastas de otoño en Nueva York no pudieron - sin embargo -
detener la pujanza de un mercado que sigue contradiciendo
los índices de crisis y recesión que circulan en los circuitos
económicos y financieros.
Y aunque las subastas de “Arte Moderno e Impresionista”
decepcionaron a los operadores, (un tercio de las obras no se
vendió y sólo dos obras de Picasso y Monet llegaron a los
U$S 40.000.000.-) las de Arte Contemporáneo lograron trocar
en euforia el desánimo de las anteriores.
Como en las mejores épocas, y con un total que ronda los
U$S 800 millones sumando las dos subastadoras, el tope
llegó en Sotheby’s, de la mano de dos mascarones de proa
de las ventas en remate, Mark Rothko con “Red & Blue N°1”,
que hizo bajar el martillo con la ofeta de U$S 75.000.000,
para una obra de 290 x 170 cms y Jackson Pollock con
“Número 4”, de 76,5 x 73,5cms, que llegó a los U$S 40.402.000 .-
En una franja menos opulenta, “Abstraction” de Willem
de Kooning, de 60x80 cms, alcanzó los U$S 19.000.000.
Y mas allá de los abstractos, el controvertido artista Irlandés
Francis Bacon alcanzó los U$S 29 .000.000.-
A poca distancia de ahí, en la ”Subasta de Arte Contemporáneo
y Posguerra” de Christie’s, el precio Top, fue para “Estatua de la libertad”
de Andy Warhol , en U$S 43.762.500 .-. Muy cerca,“S/T” de Franz Kline
200 x 270 cms, se vendió en U$S 40.402.500.- cuadruplicando
el precio de sus últimas subastas. “Tulipes” de Jeff Koons, U$S 33.682.500.,
“ Desnudo con camisa Roja “, de Roy Lichenstein en U$S 28.082.500.-,
Y finalmente,”S/T” de Jean Michel Basquiat, en U$S 26.402.500.-
Estas son algunas de las cifras que se manejaron esta semana, y
que sigue habilitando al arte como una inversión donde la intuición
y el desarrollo de la percepción no están ausentes, lo que siempre
puede verse en la brecha que existe entre obras del mismo artista
con similares características pero que tienen suerte opuesta a
la hora de enfrentar al público comprador.
La diferencia está en lo que trasmiten cuando se las contempla,
mucho mas allá de la especulación financiera.
No puedo dejar de recordar la respuesta de una muy reconocida
operadora de una galeria internacional, de gran experiencia
en salas de subasta Neoyorkinas, quién -al comentar este fenómeno-
me dió su explicación de por qué una obra duplicaba su valor
mientras el lote siguiente , del mismo artista, técnica ,medida
y época no producia ofertas, me sonrió y me dijo, refiriéndose
a la que se había vendido:“ Es que es bella, muy bella, llega al alma “…
Fernando Esperón
